El osteoma coroideo es un tumor benigno raro de la coroides, constituido por tejido óseo maduro. Afecta sobre todo a la mujer joven y se localiza con mayor frecuencia cerca del nervio óptico. Aunque benigno, el osteoma coroideo puede repercutir en la visión cuando se descalcifica o se complica con vasos anómalos. El Dr. Julien Gozlan, cirujano oftalmólogo especialista en retina en París 16, le explica qué es un osteoma coroideo, cómo se diagnostica y cómo se vigila.
¿Qué es un osteoma coroideo?
El osteoma coroideo es un tumor óseo benigno que se desarrolla en la coroides, la membrana vascular situada entre la retina y la esclerótica. Sorprendentemente, está compuesto de hueso maduro, similar al tejido óseo del esqueleto, dentro de un tejido que normalmente no lo contiene.
Se presenta como una placa plana o ligeramente elevada, de color amarillo-anaranjado, con bordes festoneados, situada casi siempre cerca de la papila óptica. El osteoma coroideo es un tumor raro y de naturaleza totalmente benigna: no es un cáncer y nunca produce metástasis.
Osteoma coroideo: ¿qué síntomas?
En muchos casos, el osteoma coroideo es asintomático y se descubre de forma fortuita durante un examen del fondo de ojo. Cuando se vuelve sintomático, sobre todo si se extiende hacia la mácula, puede provocar:
- Una disminución de la visión: progresiva, ligada a la afectación de los fotorreceptores situados sobre el tumor.
- Una deformación de las imágenes (metamorfopsias): las líneas rectas aparecen onduladas.
- Una mancha en el campo visual (escotoma): correspondiente a la lesión.
Una pérdida de visión brusca debe hacer buscar una complicación, en particular la aparición de vasos anómalos bajo la retina.
¿A quién afecta el osteoma coroideo?
El osteoma coroideo afecta muy mayoritariamente a la mujer joven, con una edad media al diagnóstico de unos veinte años. Es casi siempre unilateral, pero a veces puede afectar a ambos ojos.
La causa exacta del osteoma coroideo sigue siendo desconocida. No está ligado a un traumatismo ni a una carencia, y en general no se acompaña de ninguna enfermedad general. Es una particularidad aislada del fondo de ojo.
¿Cómo se diagnostica un osteoma coroideo?
El diagnóstico del osteoma coroideo se basa en el examen del fondo de ojo y una imagen multimodal realizada en la consulta del Dr. Julien Gozlan:
- Ecografía ocular en modo B: examen clave, muestra una lesión muy reflectante con una sombra acústica característica, firma de la naturaleza ósea del osteoma coroideo.
- OCT (tomografía de coherencia óptica): analiza las capas retinianas situadas sobre el tumor y detecta un eventual líquido o vasos anómalos.
- OCT-angiografía: busca una neovascularización coroidea sin inyección.
- Autofluorescencia y angiografía: precisan el estado del epitelio pigmentario y la vascularización de la lesión.
El escáner (tomografía computarizada) puede confirmar la densidad ósea de la lesión en caso de duda diagnóstica.
Osteoma coroideo u otro tumor: el diagnóstico diferencial
El aspecto amarillo-anaranjado del osteoma coroideo puede confundirlo con otras lesiones del fondo de ojo:
- El melanoma coroideo amelanótico: descartado gracias a la ecografía, que no muestra sombra acústica ósea.
- El hemangioma coroideo: de color más rosado y reflectividad diferente.
- La metástasis coroidea: a menudo asociada a un cáncer conocido y de aspecto ecográfico distinto.
La sombra acústica en la ecografía sigue siendo el elemento más específico para afirmar un osteoma coroideo.
Evolución y complicaciones del osteoma coroideo
El osteoma es un tumor benigno, pero su evolución condiciona el pronóstico visual. Dos fenómenos pueden alterar la visión:
- La descalcificación: el tumor puede perder parte de su hueso, lo que fragiliza los fotorreceptores suprayacentes, sobre todo si la fóvea está afectada.
- La neovascularización coroidea: la aparición de vasos anómalos bajo la retina, responsables de hemorragias o de líquido, es la principal causa de pérdida de visión grave.
En conjunto, una parte importante de los pacientes portadores de un el osteoma puede presentar una pérdida de visión con el tiempo, de ahí el interés de una vigilancia regular.
¿Qué tratamiento para el osteoma coroideo?
El tumor en sí no necesita ningún tratamiento: un el tumor estable y sin complicaciones requiere una simple vigilancia. El manejo se dirige sobre todo a las complicaciones:
- Inyecciones intravítreas de anti-VEGF (IVT): tratamiento de referencia de la neovascularización coroidea asociada al la lesión.
- Terapia fotodinámica: a veces propuesta para tratar los vasos anómalos.
- Vigilancia con OCT: controles regulares para detectar precozmente la descalcificación y los neovasos.
FAQ: osteoma coroideo
¿El osteoma coroideo es un cáncer?
No. El osteoma es un tumor estrictamente benigno, hecho de hueso maduro. No se transforma en cáncer y nunca produce metástasis. Solo sus complicaciones pueden amenazar la visión.
¿El osteoma coroideo puede hacer perder la vista?
Es posible una pérdida de visión, sobre todo si el tumor alcanza la mácula o se complica con vasos anómalos. Un seguimiento regular permite tratar precozmente estas complicaciones y preservar al máximo la visión.
¿Hay que operar un osteoma coroideo?
No, no existe cirugía del tumor en sí. El manejo se basa en la vigilancia y, si es necesario, en el tratamiento de las complicaciones mediante inyecciones intravítreas.
¿El osteoma coroideo es hereditario?
No, el osteoma no es una enfermedad hereditaria y no se acompaña de ninguna enfermedad general. Aparece de forma aislada, casi siempre en mujeres jóvenes.
¿Con qué frecuencia vigilar un osteoma coroideo?
El ritmo depende de la localización de la lesión y de la presencia de complicaciones. Se recomienda una vigilancia con OCT y fondo de ojo, en general anual o más frecuente si la mácula está amenazada.
¿Cuándo consultar al Dr. Julien Gozlan?
Todo hallazgo de una lesión amarillo-anaranjada en el fondo de ojo, o la aparición de una disminución de la visión, una deformación de las imágenes o una mancha visual, justifica una opinión especializada. El Dr. Julien Gozlan, especialista en retina en París 16, dispone de la imagen multimodal (ecografía, OCT, OCT-angiografía) necesaria para confirmar un el osteoma, diferenciarlo de los demás tumores de la coroides y organizar su vigilancia.
📍 Consulta en la Clínica Oftalmológica París – Auteuil
El Dr. Julien Gozlan le recibe en la Clínica Oftalmológica París – Auteuil para el diagnóstico y la vigilancia de un el tumor. Gracias a una plataforma técnica de imagen retiniana completa (ecografía, OCT, OCT-angiografía), realiza un seguimiento personalizado y riguroso de su lesión.
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- Hemangioma coroideo: infórmese sobre este tumor vascular benigno del fondo de ojo.
- OCT (tomografía de coherencia óptica): un examen clave para analizar la retina situada sobre el osteoma y seguir sus complicaciones.