El melanoma coroideo es el tumor maligno primario del ojo más frecuente en el adulto. Se desarrolla a partir de los melanocitos de la coroides — la membrana vascular situada bajo la retina — y puede permanecer silencioso durante mucho tiempo antes de afectar la visión. Un diagnóstico precoz es determinante, ya que condiciona tanto la conservación del ojo como el pronóstico vital. El Dr. Julien Gozlan, cirujano oftalmólogo especialista en retina en París 16, le explica cómo reconocer un melanoma coroideo, cómo se diagnostica y cuáles son las opciones terapéuticas actuales.
¿Qué es un melanoma coroideo?
El melanoma coroideo es un tumor maligno que se desarrolla a partir de los melanocitos, las células pigmentarias presentes en la coroides. Esta capa ricamente vascularizada, situada entre la retina y la esclerótica, nutre a los fotorreceptores. La coroides concentra por sí sola cerca del 90 % de los melanomas de la úvea (melanomas uveales), por delante del cuerpo ciliar y del iris.
Con una incidencia de aproximadamente 6 casos por millón de habitantes y año, el melanoma coroideo sigue siendo un tumor raro. Es, sin embargo, el tumor intraocular maligno primario más frecuente del adulto. Se distingue de la metástasis coroidea, que proviene de un cáncer situado en otra parte del organismo.
Melanoma coroideo: ¿qué signos deben alertar?
En un gran número de casos, el melanoma coroideo es asintomático en sus inicios y se descubre durante un examen del fondo de ojo de rutina. Cuando se vuelve sintomático, los signos más frecuentes son:
- Disminución de la visión: progresiva o brusca, sobre todo si el tumor está cerca de la mácula o se acompaña de un desprendimiento de retina seroso.
- Destellos luminosos (fotopsias): sensaciones de chispas en el campo visual.
- Moscas volantes: aparición de puntos o filamentos móviles delante del ojo.
- Mancha oscura o defecto del campo visual (escotoma): una zona de sombra fija.
- Deformación de las imágenes (metamorfopsias): las líneas rectas parecen onduladas.
Estos síntomas no son específicos del melanoma coroideo, pero siempre justifican un examen oftalmológico rápido con imagen del fondo de ojo.
Causas y factores de riesgo del melanoma coroideo
Las causas exactas del melanoma coroideo no se conocen por completo. Sin embargo, varios factores aumentan el riesgo de desarrollarlo:
- Ojos y piel claros: las personas de fototipo claro, con ojos azules o verdes, presentan un riesgo más elevado.
- Nevus coroideo preexistente: un nevus coroideo puede, en raras ocasiones, transformarse en melanoma.
- Melanocitosis ocular: una pigmentación excesiva congénita del ojo (melanocitosis oculodérmica) aumenta el riesgo.
- Predisposición genética: ciertas mutaciones, en particular del gen BAP1, favorecen la aparición de melanomas coroideos.
- Edad: el melanoma coroideo se diagnostica con mayor frecuencia después de los 50 años.
¿Cómo se diagnostica un melanoma coroideo?
El diagnóstico del melanoma coroideo se basa en un examen del fondo de ojo complementado con una imagen multimodal realizada en la consulta del Dr. Julien Gozlan:
- Examen del fondo de ojo: revela una masa pigmentada, elevada, a veces en forma de hongo cuando el tumor ha roto la membrana de Bruch.
- Ecografía ocular en modo B: mide el grosor del tumor y muestra una excavación coroidea y una baja reflectividad interna, muy sugestivas del melanoma coroideo.
- OCT (tomografía de coherencia óptica): analiza la repercusión retiniana y el líquido subretiniano asociado.
- Autofluorescencia: detecta el pigmento naranja (lipofuscina), marcador de actividad de la lesión.
- Angiografía con verde de indocianina y angiografía con fluoresceína: precisan la vascularización del tumor.
Se coordina sistemáticamente un estudio de extensión con el oncólogo, ya que el melanoma coroideo puede metastatizar, principalmente al hígado.
Melanoma coroideo o nevus coroideo: ¿cómo distinguirlos?
Distinguir un melanoma coroideo incipiente de un nevus benigno es uno de los principales retos de la consulta. Los oftalmólogos se basan en factores de riesgo de transformación agrupados bajo el acrónimo TFSOM:
- Thickness (grosor): una lesión de más de 2 mm de grosor es sospechosa.
- Fluid (líquido subretiniano): la presencia de líquido es un signo de alarma.
- Symptoms (síntomas): disminución de la visión, fotopsias, moscas volantes.
- Orange pigment (pigmento naranja): visible en la autofluorescencia.
- Margin (margen): una localización a menos de 3 mm del nervio óptico.
La presencia de varios de estos criterios, o un crecimiento documentado en el tiempo, orienta hacia un melanoma coroideo e impone un manejo especializado en oncología ocular.
¿Qué tratamientos existen para el melanoma coroideo?
El manejo del melanoma coroideo es multidisciplinar y busca, siempre que es posible, conservar el ojo y la visión. La elección depende del tamaño, la localización y la extensión del tumor:
- Braquiterapia (placa radiactiva): aplicación de un disco de yodo 125 o de rutenio 106 en contacto con la esclerótica, tratamiento conservador de referencia de los tumores de pequeño y mediano tamaño.
- Protonterapia: irradiación de alta precisión especialmente adaptada a los tumores cercanos al nervio óptico o a la mácula.
- Termoterapia transpupilar: tratamiento con láser, a menudo como complemento de la irradiación.
- Enucleación: extirpación del ojo, reservada a los tumores voluminosos o dolorosos no accesibles a un tratamiento conservador.
Un seguimiento oncológico regular acompaña siempre al tratamiento local del melanoma coroideo con el fin de detectar precozmente una posible afectación a distancia.
Pronóstico y vigilancia del melanoma coroideo
El pronóstico del melanoma coroideo depende principalmente del tamaño del tumor, de su localización y de su perfil genético. Los tumores pequeños tratados precozmente ofrecen un mejor pronóstico visual y general. El principal riesgo es la aparición de metástasis, con mayor frecuencia hepáticas, a veces varios años después del tratamiento.
El análisis genético del tumor (búsqueda de una monosomía 3 o de una mutación BAP1) ayuda a evaluar el riesgo metastásico. Por ello, es indispensable un seguimiento oftalmológico y oncológico prolongado, de por vida, para vigilar el ojo tratado y detectar cualquier progresión general.
FAQ: melanoma coroideo
¿El melanoma coroideo es un cáncer grave?
El melanoma coroideo es un cáncer que puede amenazar la visión y, en caso de metástasis, el pronóstico vital. Detectado pronto y tratado, se controla no obstante bien a nivel ocular en la mayoría de los casos. Por eso un diagnóstico precoz y un seguimiento regular son esenciales.
¿El melanoma coroideo hace perder el ojo?
No, no de forma sistemática. Los tratamientos conservadores como la braquiterapia o la protonterapia permiten hoy conservar el ojo en la mayoría de los casos. La enucleación se reserva solo a los tumores muy voluminosos o no accesibles a un tratamiento conservador.
¿Un nevus coroideo puede convertirse en un melanoma coroideo?
Esto sigue siendo raro. La gran mayoría de los nevus coroideos permanecen benignos. Es precisamente para detectar una posible transformación que se recomienda la vigilancia regular de un nevus coroideo.
¿El melanoma coroideo es doloroso?
La mayoría de las veces, no. El melanoma coroideo es generalmente indoloro y se manifiesta por trastornos visuales. Puede aparecer dolor de forma tardía en caso de glaucoma secundario o de un tumor muy voluminoso.
¿Cómo se vigila un melanoma coroideo después del tratamiento?
El seguimiento combina exámenes oftalmológicos regulares (fondo de ojo, OCT, ecografía) y una vigilancia oncológica con imagen hepática. Este seguimiento es de por vida con el fin de detectar lo antes posible cualquier recidiva local o metástasis.
¿Cuándo consultar al Dr. Julien Gozlan?
Todo hallazgo de una mancha pigmentada elevada en el fondo de ojo, o la aparición de una disminución de la visión, destellos luminosos, moscas volantes o un velo visual, justifica una opinión especializada rápida. El Dr. Julien Gozlan, especialista en retina en París 16, dispone de la imagen multimodal (ecografía, OCT, autofluorescencia, angiografías) necesaria para confirmar o descartar un melanoma coroideo y organizar sin demora el manejo con un centro de oncología ocular.
📍 Consulta en la Clínica Oftalmológica París – Auteuil
El Dr. Julien Gozlan le recibe en la Clínica Oftalmológica París – Auteuil para el diagnóstico y la vigilancia de un melanoma coroideo. Gracias a una plataforma técnica de imagen retiniana completa (ecografía, OCT, autofluorescencia, angiografía), realiza una evaluación precisa de su lesión y coordina el manejo con la oncología ocular.
Reservar cita en DoctolibPara saber más
- Nevus coroideo: descubra esta lesión pigmentada benigna y sus criterios de vigilancia.
- Metástasis coroidea: comprenda este tumor secundario de la coroides y sus diferencias con el melanoma.
- OCT (tomografía de coherencia óptica): un examen clave para el análisis de las estructuras retinianas y el seguimiento de las lesiones del fondo de ojo.
- Angiografía con verde de indocianina: un examen valioso para explorar la vascularización de la coroides.