La hemorragia intravítrea corresponde a la presencia de sangre en el vítreo, el gel transparente que llena el interior del ojo. A menudo provoca una pérdida brusca de la visión, la aparición de un velo negro o de una "lluvia de hollín". Algunas formas son simples y se reabsorben, otras ocultan un desprendimiento de retina o una enfermedad vascular grave. El Dr. Julien Gozlan, cirujano oftalmólogo en París 16, explica las causas, los síntomas, las exploraciones (OCT, ecografía) y los tratamientos de la hemorragia intravítrea.
¿Qué es una hemorragia intravítrea?
Se habla de hemorragia intravítrea cuando la sangre se difunde en el vítreo, en lugar de permanecer confinada en los vasos de la retina o de la coroides. La sangre se mezcla con el gel vítreo y forma copos o capas que ocultan la retina.
Según la importancia del sangrado, la hemorragia intravítrea puede ser:
- Moderada: pequeños copos, "lluvia de hollín", visión aún parcialmente conservada;
- Abundante: velo rojo o negro casi completo, percepción únicamente de las luces;
- Prerretiniana o "en capa": bolsa de sangre en contacto con la retina o bajo la hialoides posterior.
La hemorragia intravítrea no es una enfermedad en sí misma, sino el síntoma de una afectación retiniana o vascular subyacente que es necesario identificar.
Síntomas: ¿cuándo sospechar una hemorragia intravítrea?
Los síntomas aparecen con mayor frecuencia de forma brusca, en un solo ojo:
- Pérdida de visión repentina, a veces al levantarse o durante un esfuerzo;
- Sensación de velo rojo o negro delante del ojo;
- "Lluvia de moscas", puntos negros o filamentos numerosos y móviles;
- Percepción conservada de las luces, pero imposibilidad de distinguir los detalles;
- Raramente, miodesopsias previas (cuerpos flotantes) seguidas de un empeoramiento rápido.
Una hemorragia intravítrea debe considerarse un motivo de consulta urgente, especialmente si ya padece una enfermedad de la retina (diabetes, DMAE, miopía alta…) o si la pérdida de visión es muy importante.
Principales causas y factores de riesgo
Entre las principales causas de hemorragia intravítrea se encuentran:
- Retinopatía diabética proliferativa: proliferación de neovasos frágiles que sangran fácilmente;
- Oclusiones venosas retinianas (por ejemplo, una oclusión de la vena central de la retina) con neovasos secundarios;
- Desgarro o desprendimiento de retina: una rotura retiniana puede acompañarse de un sangrado en el vítreo, precursor de un desprendimiento de retina;
- Traumatismo ocular (golpe directo, pelota, accidente deportivo);
- Neovasos coroideos (miopía alta, ciertas maculopatías);
- Complicación postoperatoria (tras cirugía retiniana o cirugía de cataratas);
- Trastornos de la coagulación o tratamientos anticoagulantes / antiagregantes en un contexto vascular frágil.
Los factores de riesgo más frecuentes son la diabetes mal controlada, la hipertensión arterial, la edad avanzada, la miopía alta y ciertos traumatismos. Identificar la causa condiciona el tratamiento y el pronóstico visual.
Diagnóstico: examen del fondo de ojo, OCT y ecografía
El estudio comienza con un examen completo realizado por el oftalmólogo:
- Medición de la agudeza visual y comparación con los valores habituales;
- Examen con lámpara de hendidura para buscar restos de sangre en la cámara anterior o en el cristalino;
- Fondo de ojo tras dilatación: posible únicamente si la hemorragia no es demasiado densa.
Cuando la sangre oculta la retina, ya no se pueden ver los detalles en el fondo de ojo. El examen se complementa entonces con pruebas de imagen:
- OCT macular, si la transparencia lo permite, para evaluar el estado de la mácula y buscar un edema (OCT macular);
- Ecografía ocular modo B: examen clave cuando la retina ya no es visible, con el fin de detectar un desprendimiento de retina, un desgarro o un tumor;
- Eventualmente, angiografía con fluoresceína cuando la hemorragia se atenúa, para analizar los neovasos y las zonas de isquemia (angiografía con fluoresceína).
Imagen: qué se busca en el OCT y en la ecografía
En la práctica, las pruebas de imagen permiten orientar el manejo. Los principales puntos analizados son:
En la ecografía ocular
- Aspecto de copos hiperecogénicos móviles en el vítreo (hemorragia reciente);
- Presencia o no de un desprendimiento de retina (membrana engrosada, en "tienda", adherida al nervio óptico);
- Membrana localizada que puede corresponder a un desgarro retiniano o a una cicatriz vascular;
- Exclusión de una masa intraocular (tumor, melanoma).
En el OCT macular
- Búsqueda de un edema macular (diabético, venoso, inflamatorio);
- Evaluación de la estructura macular (membrana epirretiniana, agujero macular, tracción vitreomacular);
- Estado de las capas externas (zona elipsoide, membrana limitante externa) para estimar el potencial visual tras el tratamiento.
Estos elementos permiten estratificar el riesgo: hemorragia intravítrea simple y vigilable, frente a hemorragia que oculta una patología retiniana grave que requiere una cirugía rápida.
Tratamientos de la hemorragia intravítrea
El tratamiento depende de la importancia de la hemorragia, de su causa y del estado de la retina subyacente.
1) Vigilancia y tratamiento de la causa
Una hemorragia intravítrea moderada, sin desprendimiento de retina ni lesión grave, puede en ocasiones ser vigilada. La sangre se reabsorbe progresivamente a lo largo de varias semanas o meses. Paralelamente, se trata la causa:
- Control adecuado de la diabetes y de los factores cardiovasculares;
- Fotocoagulación con láser de neovasos isquémicos cuando la retina vuelve a ser visible;
- Ajuste eventual de ciertos tratamientos anticoagulantes (en coordinación con el médico de cabecera o el cardiólogo).
2) Inyecciones intravítreas
Cuando la hemorragia intravítrea está relacionada con neovasos (retinopatía diabética, oclusión venosa, ciertos casos de DMAE), se pueden proponer inyecciones intravítreas de anti-VEGF o de corticoides, una vez que la visibilidad permite el procedimiento (inyecciones intravítreas).
3) Vitrectomía para hemorragia intravítrea
En caso de hemorragia abundante y persistente, de sospecha de desprendimiento de retina o de afectación visual importante, el tratamiento de referencia es la vitrectomía:
- Microincisiones en la parte blanca del ojo;
- Aspiración del vítreo impregnado de sangre;
- Tratamiento simultáneo de las lesiones retinianas (láser endocular, pelado de membrana, taponamiento con gas, etc.).
Esta intervención permite aclarar el eje visual y tratar directamente la causa. Se detalla en la página dedicada a la vitrectomía.
Pronóstico visual y seguimiento
El pronóstico de una hemorragia intravítrea depende principalmente de:
- El estado de la retina (presencia o no de desprendimiento, de isquemia macular, de lesiones antiguas);
- La rapidez del tratamiento en caso de desgarro o desprendimiento de retina;
- La causa subyacente (diabetes avanzada, oclusión venosa grave, traumatismo importante…).
En muchos casos, la visión mejora notablemente tras la reabsorción de la hemorragia o tras la vitrectomía. Sin embargo, si la mácula ya estaba afectada, la recuperación puede ser parcial. Un seguimiento regular con exámenes del fondo de ojo, OCT y en ocasiones ecografía es indispensable.
Consejos prácticos para los pacientes
- Consultar rápidamente en caso de velo negro brusco, lluvia abundante de puntos negros o pérdida importante de visión en un ojo.
- Evitar conducir mientras la visión sea inestable o muy reducida.
- En caso de diabetes, asegurar un control glucémico estricto y el seguimiento regular de la retina.
- Informar a su oftalmólogo de cualquier tratamiento anticoagulante o antiagregante.
- Cumplir con las citas de control incluso si la visión parece mejorar.
- Tras una vitrectomía, seguir estrictamente las indicaciones (posición de la cabeza, colirios, restricciones eventuales).
Preguntas frecuentes sobre la hemorragia intravítrea
¿Es una urgencia?
Sí, una hemorragia intravítrea justifica una consulta urgente, especialmente si la pérdida de visión es brusca o importante. El objetivo es identificar la causa (neovasos, desgarro retiniano, desprendimiento de retina, traumatismo, oclusión venosa, etc.) y verificar que no exista una complicación que requiera un tratamiento urgente, en particular un desprendimiento de retina o un desgarro.
¿Duele una hemorragia intravítrea?
En general, no: no hay dolor. La molestia es sobre todo visual (velo, visión borrosa, manchas, pérdida de visión, "nube" móvil). La presencia de dolor, enrojecimiento importante o fotofobia orienta más bien hacia un contexto asociado (traumatismo, inflamación, elevación de la presión intraocular) y debe ser comunicada.
¿La sangre se reabsorberá sola?
A veces sí, sobre todo si la hemorragia es poco abundante y si la causa está controlada. La reabsorción puede tardar varias semanas, a veces varios meses, ya que el vítreo se "limpia" lentamente. Si la hemorragia es densa, si persiste, si recidiva, o si impide verificar correctamente la retina, se puede proponer una vitrectomía para evacuar la sangre y tratar la causa (láser, tratamiento de neovasos, etc.).
¿Se puede quedar con una discapacidad visual permanente?
El riesgo de secuelas depende sobre todo de la enfermedad responsable y de la rapidez del tratamiento (retinopatía diabética proliferativa, oclusión venosa, desgarro o desprendimiento de retina, traumatismo, etc.). La hemorragia intravítrea en sí misma suele ser reversible, pero puede revelar una patología retiniana seria capaz de amenazar la visión si no se trata.
¿Son los anticoagulantes o antiagregantes los responsables?
Los anticoagulantes y antiagregantes pueden favorecer o agravar un sangrado, pero generalmente no son la causa única: lo más frecuente es que exista una lesión subyacente (neovasos frágiles, tracción, rotura de un pequeño vaso, etc.). Nunca se deben modificar o suspender estos tratamientos sin la opinión del cardiólogo o del médico de cabecera: la decisión se discute caso por caso, evaluando la relación beneficio/riesgo.
¿Se puede prevenir la hemorragia intravítrea?
Se puede actuar sobre todo en los factores de riesgo y en las enfermedades que debilitan los vasos retinianos: buen control de la diabetes, tensión arterial controlada, seguimiento regular del fondo de ojo, detección y tratamiento de los neovasos (láser, inyecciones si es necesario), y protección ocular durante deportes o actividades con riesgo de traumatismo. Estas medidas disminuyen el riesgo de sangrado, pero no lo eliminan por completo.
¿Se puede viajar o tomar un avión con una hemorragia intravítrea?
Una hemorragia intravítrea "simple" no impide por sí sola viajar. Sin embargo, si se ha realizado una cirugía con taponamiento gaseoso, el avión y la altitud están formalmente contraindicados mientras el gas esté presente, ya que la burbuja puede expandirse y aumentar peligrosamente la presión dentro del ojo. Las indicaciones se precisan caso por caso según el tratamiento y la situación retiniana.
¿Cuánto tiempo de baja laboral hay que prever?
Depende de la densidad de la hemorragia, de la causa, de la recuperación visual y de su actividad (pantalla, conducción, trabajo de precisión, carga de pesos). En caso de simple vigilancia, la baja no es sistemática pero puede ser necesaria si la visión está muy afectada. Tras una vitrectomía, se suele proponer una baja de unos días a varias semanas, adaptada según las exigencias profesionales (conducción profesional, trabajo en altura, esfuerzos físicos, etc.).
¿Cuándo consultar al Dr. Julien Gozlan?
Debe consultar rápidamente en caso de velo negro, de lluvia de puntos negros repentina o de pérdida de visión que pueda sugerir una hemorragia intravítrea. Un examen completo, con ecografía ocular y OCT si es posible, permite confirmar el diagnóstico, identificar la causa y proponer un tratamiento adecuado (vigilancia, láser, inyecciones, vitrectomía).
El Dr. Julien Gozlan, oftalmólogo en París 16, le recibe en la consulta para un estudio retiniano completo y un manejo personalizado de su hemorragia intravítrea y de las patologías asociadas.
📍 Consulta en el Consultorio Oftalmológico París - Auteuil
El Dr. Julien Gozlan realiza un estudio completo de su retina (fondo de ojo, ecografía, OCT) y analiza con usted las diferentes opciones de tratamiento en caso de hemorragia intravítrea.
Pedir citaPara saber más
- Cuerpos flotantes y "moscas volantes": cuando un simple trastorno visual oculta una patología retiniana.
- Retinopatía diabética: detección y manejo de las formas proliferativas.
- Degeneración macular asociada a la edad (DMAE): neovasos y riesgos de sangrado.
- OCT-angiografía: análisis detallado de la microcirculación retiniana sin inyección.
- Hemorragia del vítreo: urgencia retiniana: pérdida de visión repentina y conducta a seguir en urgencia.