La OCT-angiografía es una técnica de imagen reciente que permite visualizar la circulación sanguínea de la retina sin inyección de colorante. Se ha convertido en una herramienta fundamental en el manejo de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), en particular para detectar y seguir los neovasos maculares. El Dr. Julien Gozlan, oftalmólogo en París 16, explica el principio de la OCT-angiografía, su interés específico en la DMAE y la manera en que se integra en el seguimiento de los tratamientos.
¿Qué es la OCT-angiografía?
La OCT-angiografía (u OCT-A) es una evolución de la OCT macular. Mientras que la OCT clásica muestra la estructura de las capas retinianas, la OCT-angiografía analiza las variaciones del flujo sanguíneo durante el examen y reconstruye una imagen de los vasos, capa por capa.
A diferencia de la angiografía con fluoresceína o con verde de indocianina, la OCT-angiografía no requiere ni perfusión ni inyección. El examen es rápido, indoloro y puede repetirse fácilmente durante el seguimiento.
DMAE: ¿por qué es importante la OCT-angiografía?
En la forma denominada húmeda (o neovascular) de la DMAE, nuevos vasos anómalos se desarrollan debajo o dentro de la retina central. Estos neovasos pueden presentar fugas y provocar un edema macular, hemorragias y una deformación de la mácula.
La OCT-angiografía permite:
- visualizar directamente la red neovascular responsable de la DMAE húmeda;
- diferenciar con mayor precisión las diferentes formas de neovasos (tipo 1, 2, mixtos, etc.);
- evaluar la actividad o la estabilización de estos neovasos durante el tratamiento;
- comprender mejor ciertas situaciones ambiguas en la OCT estructural o en la angiografía clásica.
¿Cómo se realiza un examen de OCT-angiografía?
El examen de OCT-angiografía se realiza con el mismo aparato que la OCT macular, en una sala oscura, en posición sentada. Se coloca el mentón en un soporte, se fija la mirada en una mira luminosa y se permanece inmóvil unos segundos mientras el aparato registra una serie de imágenes.
Aspectos prácticos a tener en cuenta:
- el examen es indoloro y sin inyección;
- la duración es de unos minutos por ojo;
- puede repetirse regularmente para seguir la evolución de la DMAE;
- una buena fijación es importante para limitar los artefactos de movimiento.
Signos típicos en OCT-angiografía en la DMAE
En un paciente con DMAE neovascular, la OCT-angiografía pone de manifiesto varios elementos característicos:
- una red de neovasos coroideos visible en la capa coriocapilar o más superficial;
- un aspecto en «red arborescente», en «rueda» o en «coral» según el tipo de neovaso;
- zonas de hiperflujo (flujo sanguíneo aumentado) correspondientes al centro del neovaso;
- zonas de no perfusión o de rarefacción vascular alrededor de la mácula;
- una posible reducción de tamaño o de densidad de la red tras tratamientos intravítreos eficaces;
- en ciertas formas, redes «ocultas» poco visibles con fluoresceína pero claramente individualizadas en OCT-angiografía.
Estos elementos complementan la OCT estructural (que muestra el edema, los desprendimientos, la atrofia) y permiten evaluar con mayor precisión la actividad neovascular.
¿Cuándo solicitar una OCT-angiografía en la DMAE? (criterios de decisión)
En la práctica, la OCT-angiografía es especialmente útil en las siguientes situaciones:
- sospecha de DMAE neovascular con edema o desprendimiento seropigmentario en la OCT, pero angiografía con fluoresceína poco concluyente;
- discordancia entre clínica, OCT y angiografía clásica (fluoresceína / verde de indocianina);
- seguimiento de un neovaso «casi seco» en la OCT estructural para detectar una posible reperfusión;
- análisis más detallado de las formas polipoideas o mixtas, en asociación con la angiografía con verde de indocianina;
- evaluación del punto de estabilización del tratamiento (pacientes estabilizados, intervalo de inyecciones aumentado) para confirmar la inactividad de la red.
El objetivo es adaptar mejor la estrategia de tratamiento con inyecciones intravítreas y evitar tanto el subtratamiento como el sobretratamiento.
OCT-angiografía, angiografía con fluoresceína y OCT clásica: complementarias, no competidoras
La OCT-angiografía no reemplaza totalmente la angiografía con fluoresceína, sino que la complementa. Se puede esquematizar así:
- OCT estructural: muestra la forma, el edema, los desprendimientos, la atrofia;
- angiografía con fluoresceína / verde de indocianina: muestra las fugas, las hemorragias, el comportamiento dinámico;
- OCT-angiografía: muestra directamente la red vascular sin inyección, con una excelente resolución espacial.
En la DMAE, la asociación de estas técnicas permite una cartografía completa de la mácula y de los neovasos, y orienta con precisión el protocolo de tratamiento.
Impacto en el tratamiento y el seguimiento de las inyecciones intravítreas
El tratamiento de referencia de la DMAE neovascular se basa en las inyecciones intravítreas de anti-VEGF. La OCT-angiografía interviene en varias etapas:
- en el diagnóstico, para confirmar la presencia de una red neovascular;
- durante la fase de ataque, para analizar la respuesta morfológica de la red;
- en la fase de mantenimiento, para ayudar a determinar si se pueden espaciar las inyecciones (protocolos «tratar y extender»);
- en caso de recaída o de disminución visual, para distinguir recidiva neovascular de otras causas (atrofia, remodelaciones cicatriciales).
El objetivo sigue siendo siempre el mismo: preservar al máximo la visión y limitar las deformaciones centrales.
Pronóstico visual: lo que realmente aporta la OCT-angiografía
La OCT-angiografía no es solo una herramienta «impresionante» para mostrar los vasos. También aporta elementos pronósticos:
- tamaño y densidad de la red neovascular en el momento del diagnóstico;
- velocidad de reducción de la red bajo tratamiento;
- presencia de una zona de atrofia o de no perfusión alrededor de la fóvea;
- carácter «quiescente» o, por el contrario, muy activo del neovaso.
Estos criterios, analizados junto con la OCT clásica y la clínica, ayudan a explicar por qué algunos pacientes se recuperan rápida y duraderamente, mientras que otros necesitan inyecciones más frecuentes o mantienen una visión más limitada.
Consejos prácticos para los pacientes
Si se le propone una OCT-angiografía en el contexto de la DMAE, algunos consejos sencillos:
- acudir con sus pruebas de imagen anteriores si dispone de ellas (informes previos, OCT, angiografías);
- avisar si tiene dificultad para permanecer inmóvil o para fijar la mirada en una mira durante un tiempo prolongado;
- saber que el examen es sin riesgo sistémico (no se inyecta ningún producto de contraste);
- no dudar en hacer sus preguntas sobre el tipo de DMAE, la red observada y las implicaciones terapéuticas;
- respetar escrupulosamente el calendario de controles, incluso si la visión le parece estable.
Preguntas frecuentes: DMAE y OCT-angiografía
¿Es dolorosa la OCT-angiografía?
No. La OCT-angiografía es un examen indoloro, realizado sin inyección y sin contacto con el ojo en la gran mayoría de los casos. Se fija la mirada en una mira durante unos segundos mientras el aparato registra las imágenes.
¿Es necesario estar en ayunas o preparar algo antes del examen?
No, no se requiere ninguna preparación especial: puede comer, beber y tomar sus tratamientos habituales. Simplemente es útil acudir con sus exámenes anteriores (OCT, angiografías, informes) si dispone de ellos, para poder comparar la evolución.
¿Se puede conducir después de una OCT-angiografía?
Si se ha realizado una dilatación, la visión puede estar borrosa y deslumbrada durante algunas horas: en ese caso es preferible evitar conducir justo después. Sin dilatación, la conducción suele ser posible si su visión es confortable.
¿En qué es útil la OCT-angiografía en la DMAE?
En la DMAE neovascular (forma húmeda), la OCT-angiografía permite visualizar directamente la red de neovasos debajo o dentro de la retina, sin inyección. Ayuda a confirmar la presencia de un neovaso, a precisar su tipo (por ejemplo tipo 1, tipo 2, mixto) y a seguir su aspecto a lo largo del tiempo, como complemento de la OCT estructural que muestra el edema, los desprendimientos y la atrofia.
¿Puede la OCT-angiografía reemplazar la angiografía con fluoresceína o con verde de indocianina?
No, no del todo. La OCT-angiografía muestra principalmente la red vascular (el flujo), pero no visualiza directamente las fugas como la angiografía con fluoresceína, y explora menos bien la periferia retiniana. En la DMAE, los exámenes suelen ser complementarios: la OCT estructural para la actividad (líquido), la angiografía para la dinámica de fuga, y la OCT-A para cartografiar con precisión la red.
¿Por qué se habla de artefactos en OCT-angiografía?
Porque la OCT-A reconstruye los vasos a partir de microvariaciones de señal relacionadas con el movimiento de la sangre. Los movimientos del ojo, una fijación inestable, una catarata, opacidades o errores de segmentación pueden crear imágenes falsas (o enmascarar un flujo real). Por ello, el análisis debe verificar siempre la calidad de adquisición y cruzarse con la OCT estructural.
¿Es suficiente la OCT-angiografía para saber si la DMAE está «activa»?
No por sí sola. La actividad de una DMAE neovascular se evalúa principalmente mediante la OCT estructural (presencia de líquido intrarretiniano o subretiniano, desprendimientos, hemorragias) y la clínica. La OCT-angiografía aporta una información adicional: muestra la presencia y la arquitectura de la red, y puede ayudar a detectar un neovaso «quiescente» o una revascularización, pero no reemplaza el análisis del líquido en la OCT.
¿En qué momento se solicita durante el seguimiento de las inyecciones (anti-VEGF)?
Es útil en el diagnóstico para confirmar una red neovascular, y luego en ciertos momentos clave del seguimiento: en caso de discordancia entre síntomas, OCT y angiografía, ante la duda de una reactivación, o cuando se desea documentar una red en un contexto «casi seco» antes de espaciar las inyecciones (protocolos «tratar y extender»). El ritmo de repetición depende por tanto de la situación clínica, y no de una frecuencia fija.
¿Cuánto dura el examen?
Unos minutos. La adquisición en sí toma unos segundos por ojo, pero se pueden realizar varios campos (por ejemplo 3×3, 6×6, 12×12) según lo que se desee analizar, y puede ser necesaria una repetición si la fijación no ha sido óptima.
¿Qué debo vigilar en casa si estoy en seguimiento por una DMAE?
Vigile su visión ojo por ojo, especialmente la lectura y las líneas rectas (rejilla de Amsler si se la han recomendado). Una nueva deformación, una disminución de la visión central, la aparición de una mancha en el centro o una molestia inusual deben llevarle a contactar rápidamente con la consulta, incluso si ya tiene un control programado. La OCT-angiografía es una herramienta de seguimiento, pero la reactividad ante los síntomas sigue siendo esencial.
¿Cuándo consultar al Dr. Julien Gozlan?
Puede consultar al Dr. Julien Gozlan si presenta una DMAE, una sospecha de neovasos maculares o si se le ha propuesto un seguimiento mediante inyecciones intravítreas. Un estudio completo, que asocia OCT, OCT-angiografía y examen clínico, permite establecer un diagnóstico preciso y definir una estrategia de tratamiento personalizada.
El objetivo es estabilizar al máximo su visión, limitar las deformaciones centrales y adaptar la frecuencia de las inyecciones a la actividad real de la enfermedad.
📍 Consulta en el Consultorio Oftalmológico París - Auteuil
El Dr. Julien Gozlan le recibe en el Consultorio Oftalmológico París - Auteuil para un estudio completo de DMAE, con OCT, OCT-angiografía y discusión detallada de las opciones de tratamientos intravítreos.
Solicitar citaPara saber más
- Degeneración macular asociada a la edad (DMAE): formas secas y neovasculares.
- Inyecciones intravítreas (IVT): desarrollo, eficacia y seguimiento.
- OCT macular: el examen estructural complementario de la OCT-angiografía.
- Inyecciones intravítreas (IVT): principio, desarrollo y seguimiento.